Saltar al contenido principal
Volver a noticias

Salud · 1 de septiembre de 2026 · 7 min de lectura

Lluvia y charcos: reduce la exposición de tu perro a leptospirosis

El riesgo cambia con la zona, los roedores y las actividades del perro. Habla con el veterinario sobre vacunación y qué hacer después de una exposición.

Perro con correa evitando un charco durante temporada de lluvias.

CDC explica que los perros pueden contraer leptospirosis por contacto con orina de animales infectados o con agua y suelo contaminados. La lluvia no crea la enfermedad, pero los charcos, inundaciones y presencia de roedores pueden aumentar oportunidades de exposición.

Guía rápida: Lluvia y charcos: reduce la exposición de tu perro a leptospirosis
EvitaEvita que el perro beba o juegue en agua estancada.
LimpiaMantén agua limpia disponible y controla el acceso de roedores.
ConsultaConsulta la vacunación según el riesgo de tu zona y rutina.
EvitaNo lleves al perro a convivencia si presenta fiebre, vómito o letargo.

Durante el paseo, evita que el perro beba de charcos o explore agua estancada. Lleva agua limpia. En casa, guarda alimento de forma que no atraiga roedores y atiende problemas de basura o acumulación de agua en patios.

Pregunta al veterinario si la vacunación corresponde al riesgo del perro. Importan la zona, los viajes, las salidas al campo y el contacto con agua. La decisión no debería basarse únicamente en si ese mes ha llovido mucho.

Fiebre, vómito, diarrea, letargo, dolor, coloración amarilla o cambios al orinar merecen atención veterinaria. Informa cualquier contacto reciente con agua estancada o roedores. No lleves al perro a guardería mientras se investiga una enfermedad.

Antes de ingresar a Villa CanInna, cuenta exposiciones y síntomas recientes. La ficha de salud no es un trámite para marcar casillas. Es la forma de decidir si el perro puede convivir o necesita quedarse en casa y recibir atención.

La lluvia cambia la exposición durante el paseo

La bacteria puede estar en agua o suelo contaminados con orina de animales infectados. No hace falta que el charco parezca sucio. Evita que el perro beba agua estancada, cubre heridas antes de salir y limpia patas con agua al volver. Los desinfectantes improvisados sobre piel irritada pueden causar otro problema.

Pregunta al veterinario si la vacuna contra leptospirosis corresponde al riesgo local y al estilo de vida. Fiebre, apatía, vómito, cambios en la orina, sed inusual o color amarillo en ojos y encías requieren consulta. Usa guantes para limpiar orina de un perro enfermo y sigue instrucciones clínicas porque algunas cepas pueden afectar a personas.